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PALABRAS DEL RECTOR EN LA INAUGURACIÓN DE LA FERIA DE ÚTILES ESCOLARES.
Ciudad
Universitaria
Agosto 6 de 2009
Muy
buenos días tengan todos ustedes, señor ingeniero
Diego Céspedes, gracias por acompañarnos. Le doy,
por supuesto, la bienvenida al señor vicepresidente de la
Cámara, al licenciado Arturo Pérez Courtade, al señor
licenciado Luis Méndez, presidente de Abastecedora Lumen
y a los colegas universitarios que están aquí presentes
en este acto.
Muchas
gracias por todo el esfuerzo que han puesto, por todo el empeño
para poder realizar, organizar la primera Feria de Útiles
Escolares de nuestra Universidad.
Me
da mucho gusto, como siempre que consigo saludar en actos de esta
naturaleza a compañeros universitarios destacados, a los
directores, a las directoras de las facultades, escuelas, planteles
de nuestro bachillerato, a la señora coordinadora del Consejo
Académico del Bachillerato.
Me
da un enorme gusto, también, compartir la ocasión
con la señora secretaria general de AAPAUNAM, con algunos
de sus colaboradores, y con todos y cada uno de ustedes, universitarios
apreciables, estudiantes, profesores, funcionarios de nuestra casa
de estudios.
Gracias,
por supuesto, a los medios de comunicación que están
como siempre con nosotros, como siempre es un gusto estar con ustedes
compartiendo algunas de las cosas que pasan en la Universidad, gracias
a ustedes y a los medios que representan por transmitir lo que pasa
en la Universidad.
Hoy,
lo que nos tiene reunidos es algo que me parece significativo, porque
queremos empezar otra, de las que quisiéramos que se llegue
a configurar como tradición, como muchas otras en nuestra
Universidad.
Me parece que es importante, porque esta feria en particular tiene
un destinatario muy específico, se puede beneficiar mucho,
sin duda, a los académicos, sin duda a los trabajadores,
pero el sujeto a quien va dirigida esta tarea es al estudiante universitario.
Si
algo tenemos nosotros son estudiantes, lo saben los señores
directores, las señoras directoras que están aquí.
Tenemos más de 300 mil alumnos en nuestra Universidad, nos
sentimos muy contentos de que así sea.
Déjenme
recordar con ustedes que, por ejemplo, este año como otros
estamos recibiendo sólo en el bachillerato y la licenciatura
a más de 50 mil alumnos que son de nuevo ingreso, esto es,
no estoy tomando en cuenta los casi 25 mil que por la vía
del pase reglamentado ingresaron a la licenciatura, sólo
estoy tomando en cuenta los poco más de 34 mil que ingresaron
a nuestro bachillerato, sin los poco más de 16 mil que ingresaron
a la licenciatura en sus distintas modalidades, en el Sistema Escolarizado
y en el Sistema Abierto y de Educación a Distancia.
Entonces,
ellos son, para ellos es esta feria, y la pensamos porque queremos
estar sistemáticamente pensando en lo que requiere el estudiante,
en lo que necesitan nuestros alumnos, en cómo podemos ayudar
para que aprendan más, para que aprendan mejor, para que
tengan un mejor rendimiento.
Hace
unos días, un par de días, visitaba el plantel Sur
del Colegio de Ciencias y Humanidades, y les decía que ojalá
nos sigan poniendo en graves dificultades en el bachillerato universitario,
el Colegio y la Escuela Nacional Preparatoria, mejorando todavía
más los índices de eficiencia terminal, mejorando
todavía más el porcentaje de estudiantes que termina
en el plazo programado, en los tres años, mejorando todavía
más la calidad de nuestros egresados del propio bachillerato.
Porque
este año hemos alcanzado una cifra histórica, la más
alta que tenemos en la Universidad, estudiantes que concluyeron
su bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria y en el Colegio,
en nuestro bachillerato.
Decía,
son más de 24 mil los alumnos que terminaron y que ingresaron,
y nos tenemos que preocupar por ellos. Por supuesto, la preocupación
transita por todas las áreas, la mejoría de los espacios
de enseñanza-aprendizaje, empezando por el aula, sí,
y me siento realmente orgulloso de ver lo que he podido encontrar
en los planteles de la Escuela Nacional Preparatoria y del Colegio
de Ciencias y Humanidades.
Me
siento orgulloso de ver los avances que hemos tenido respecto, en
caso de nuestras facultades y escuelas, de todas y cada una de ellas,
unas más, unas menos, pero ahí están, la mejoría
de los espacios docentes es absolutamente un hecho.
No
estábamos mal en muchas de nuestras entidades académicas,
y hoy estamos mejor, sin duda alguna. Nos quedan muchas cosas por
hacer, claro, y muchas, pero nos preocupa mucho el ambiente en el
patio, el lugar donde se da la interacción entre el profesor
y los estudiantes. Nos preocupan los espacios que circundan al aula:
la biblioteca, los talleres, los campos deportivos, los auditorios,
las áreas donde se educan, donde se forman nuestros estudiantes.
Por
supuesto, nos preocupa enormemente la calidad de nuestros planes
y programas de estudio, la categoría y preparación
docente, pedagógica y también científica, técnica
y humanística de nuestros docentes.
Pero
también nos preocupa, y por eso hacemos esta Primera Feria
de Útiles Escolares, la posibilidad de que nuestros estudiantes
tengan los insumos que requieren para llevar a efecto ese proceso
formativo. Me da mucho gusto que hoy estemos arrancando con, insisto,
esta Primera Feria de Útiles Escolares. Queremos, además,
que se desconcentre, que no sea algo más que solamente beneficie
a los estudiantes que están en el campus de Ciudad
Universitaria y en las zonas aledañas, digámoslo así.
Nos
interesa que en los propios planteles del bachillerato, todos y
cada uno de ellos, y en nuestras Facultades de Estudios Superiores
tengan la posibilidad de ofrecerle a los alumnos esta ocasión
de adquirir, a precios preferenciales, los útiles escolares
que requieren.
Esto no se puede hacer si no hay una articulación, no es
un asunto de imaginar. Voy a presumir, voy a pasar por medio pesado,
a mí se me ocurrió, pero eso no tiene ningún
valor, eso no tiene absolutamente ninguna importancia, porque lo
que sí la tiene, es que al final las cosas pasen, y para
que pasaran, muchos de los que están aquí, presidiendo
esta inauguración, y de los que nos acompañan en este
espacio, y otros que están dentro de la Feria, y de muchos
más que no nos pueden acompañar, hicieron lo que tenían
que hacer: autoridades de nuestro sistema docente, autoridades académico-administrativas
y, por supuesto, de manera muy importante, los industriales y los
comerciantes que tomaron la decisión de apoyar una iniciativa
de esta naturaleza.
Quiero
terminar esta breve intervención diciendo, retomando, reafirmando
lo que el ingeniero Céspedes decía. Efectivamente,
la educación, y están las muestras en todas las naciones,
en las que tienen más desarrollo, en las que tienen menos
desarrollo, la educación es una de las grandes palancas para
el desarrollo de las potencialidades de individuos y de colectividades.
Tenemos,
por eso, que apoyar e impulsar la educación; tenemos, por
eso, todos, que defender la educación en nuestro país,
y tenemos todos, por eso, que decir lo que pensamos alrededor de
las necesidades que tiene la educación. Toda y, en especial
en nuestro caso, porque nos toca, porque nos corresponde, y porque
además sentimos que en este momento es verdaderamente estratégico
que se fortalezca a la educación superior de México,
que se ofrezcan más oportunidades a cientos de miles de jóvenes
que no necesariamente encuentran, cada año, la posibilidad
de continuar con sus estudios en la educación media superior
o en la educación superior.
El
esfuerzo que ha hecho México es importante, no puede negarse,
estaríamos equivocándonos si no lo reconociéramos;
pero también estaríamos mal si no nos diéramos
cuenta de que ese esfuerzo es insuficiente, de que hay que hacer
todavía uno mucho, mucho, pero mucho mayor.
Nuestros indicadores, como lo he comentado con los compañeros
de los medios, no son suficientes, y por eso la educación
superior amerita que se le considere en el discurso, pero sobre
todo con los recursos, un espacio, una tarea, una responsabilidad
estratégica para el desarrollo de México, una prioridad
que, por tanto, debe recibir incremento y no disminución.
Es un área sin la cual, si no se hace la inversión
debida, vamos a cometer un error que muchas generaciones nos van
a demandar más adelante.
La educación tiene que ser una de las grandes palancas para
salir adelante, incluso en este momento de crisis y de dificultades,
por eso digo, gracias a los industriales y a los comerciantes, por
hacer este esfuerzo, y por eso digo, los universitarios seguiremos
comprometidos con la defensa de la educación superior pública
de México.
Sin
más protocolo, me da un enorme gusto declarar formalmente
inaugurada esta Primera Feria de Útiles Escolares de nuestra
universidad. Enhorabuena.
"Por mi raza hablará el espíritu"
-o0o-
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